domingo, 4 de mayo de 2008

Revista Numen: Fundamento por Eduardo Ogian

Por: El Lic. Eduardo Ogian

Inspiración de las ciencias y la cultura... del surgimiento de ésta revista en la que confluyen la pasión por el saber y el crecer, la ignorancia que nos lleva a la sabiduría, el amor por las artes y el entendimiento mutuo -híbrido de un intercambio sinfín de todos los conocimientos y perspectivas-, brindándonos manifiestamente la visión de los aspectos que nos trascienden a todos y del cual todos somos parte.

... donde es tan importante la estructura como el esquema, lo complejo como lo simple; porque en ello existe el germen de lo que somos: un “cotaa” (del Guaraní) nicho de nuestra cultura, con raíces en todo el mundo, alimentando una esencia que fluye en nuestro interior y nos conecta solidariamente.

Cita obligada de grandes pensadores de las ciencias y diversos autores que nos permiten reflexionar, acordar, disentir, ir más allá... para reconocer e identificar quiénes somos y el lugar que ocupamos en nuestra ciudad, el país... en el mundo.

Michelle Foucault decía que “la conciencia hace al poder”; entonces, sencillamente, Numen aporta un elemento más, para que el poder mute a lo autogestionado y no seamos simplemente un espectador que aplaude lo que se produce en son de nuestra degradación e indefensión.

Recrear nuestro saber e intelecto... Ése es el fin ético de Numen.

Ciencias de la comunicación en Numen: Comunicar con responsabilidad

Por:la Lic. Erica Benítez

“ Desde una concepción global, podemos afirmar que la planificación abarca todas las dimensiones humanas, al considerar que el hombre, desde el ejercicio de su libertad y responsabilidad, debe construir su propia historia.
Estamos hablando de poder, de voluntad de verdad, de mirada epocal y de una tensión, nunca resuelta, entre individualismo y colectivismo.”

Eduardo Alegre Gálvez.


Numen nace en función a la necesidad de comunicación...

Porque comunicar es básicamente dialogar, poner en común, co-encontrarnos. Ésta es la propuesta de los integrantes de la revista: comunicar saber. Porque cada profesional que la integra está convencido que la ciencia y la cultura son los pilares de toda sociedad (la educación permite decidir nuestro presente y futuro y nos libera).

Reflexionar sobre los problemas que nos aquejan como sociedad, hace que contemos con la sabiduría necesaria para decidir voluntariamente el rumbo a seguir.

Numen investiga, reflexiona e interpreta interdisciplinariamente la realidad, para hallar estrategias de vida que generen cambios positivos.

Poner énfasis en debates y contenidos actuales, de origen local y regional pero con una mirada global de los hechos; con un tratamiento que contextualiza al tema en tiempo y espacio (porque hasta las localidades más pequeñas no escapan a la realidad nacional e internacional).

La realidad comunicacional es la red que entretejen los distintos actores (medios, instituciones, comunidad), en interrelación constante. Por ello, cuando Numen habla de comunicación, hace hincapié en la dialoguicidad (no se pone el acento en el emisor o el destinatario). El receptor tiene un papel activo, interpreta todo acto de comunicación como un actor más que forma parte de esa red discursiva.

Numen también entiende que la comunicación es tan fuerte como la acción misma, por su poder y potencia. Es por ello que: lo que las instituciones deciden, planifican y realizan, sólo adquiere sentido, significación y valores cuando lo comunican. Como expresa Joan Costa, teórico de la comunicación institucional: “Comunicar una decisión, una acción, es más fuerte que la acción misma”. Y aquí va mi agregado: Todo comunicador debe ser conciente que es formador de opinión y, como tal, tiene la obligación de hacerlo con responsabilidad. Porque comunicación y educación están íntimamente relacionadas.

Numen concibe la comunicación como un espacio de producción de sentidos donde -más allá de la existencia de los medios de difusión- lo relacional y lo subjetivo constituyen las claves para entender los procesos de reconocimiento, diálogo y consenso entre los diferentes actores sociales. Además, como mediación, la comunicación es un espacio clave en la configuración de las identidades individuales y colectivas.

De esta forma, es posible afirmar que “no puede haber comunicación sin la intención de dialogar con otros”. Por lo tanto, para Numen la comunicación no sólo es un proceso de construcción de sentido, sino también un hecho cultural.

Numen está formada por un equipo interdisciplinario de gente joven que trabaja para realizar un aporte a la comunidad -a través de sus saberes particulares- y poner en funcionamiento la difusión del conocimiento. Busca articular los saberes con las prácticas sociales y, así, construir una mirada integradora.

A partir de esta necesidad de comunicación basada en el diálogo con “otros”, Numen cree en un futuro mejor construido entre todos. Está convencido que las Instituciones son un pilar fundamental en la sociedad. Por tal motivo, los hace partícipes del mismo.

Numen anhela un presente en el cual se pueda decidir el rumbo a seguir. Sin embargo, con la teoría no alcanza...

Hace falta alcanzar el sentido crítico que posibilite discernir entre lo bueno y lo malo, lo que nos conviene y lo que no... Reflexionar para creceremos como sociedad.

Aunque para ello, es fundamental fomentar las ciencias y la cultura. Porque sólo a través del conocimiento lograremos ser libres.

Psicología en Numen: "Partir es morir un poco" por Eduardo Ogian

Por: Lic. Eduardo Ogian

Muchos emigran por cuestiones económicas, laborales o como víctimas de violencia política en sus países de origen. Soportan el desarraigo y el choque cultural porque aún creen que lejos de sus hogares, finalmente lograrán mejores condiciones de vida. Pero es sólo el principio... “legales” o “ilegales”, esta historia recién comienza.


A partir del fenómeno globalizador que se vive mundialmente, se encuentra en incremento el proceso migratorio, que por cuestiones económicas, laborales o coercitivas, se dirige preponderantemente hacia las ciudades. Por otro lado, en menor nivel fluye hacia áreas suburbanas, debido a los conflictos de índole social (violencia, robos) o por protección frente a la amenaza del incremento del nivel de estrés reinante en las ciudades.

Del latín “migratio”, migrar hace referencia a la acción y efecto de pasar de un país o región a otro para establecerse en él. Conceptualiza a un proceso de cambio de residencia, el cual conlleva transformaciones significativas e importantes en lo psíquico-emocional, lo cultural, lo relacional, lo laboral; es decir, que se acompaña de cambios internos y contextuales lo suficientemente importantes como para que dicha situación se plantee, para las distintas personas que se puedan sentir involucradas, como un hecho estresante de niveles variables.

Dicho de esta manera, la inmigración constituye una situación traumática en sí, debido a pérdidas de afectos, cosas, valores, lugares... importantes para su persona y a partir de ello, tiene que enfrentarse a una realidad contextual ignorada y compleja, intentando forzar a la persona a un cambio en su identidad. Grinberg y Grinberg (1971) definen a la identidad como “la resultante de un proceso de interrelación de tres vínculos de integración: espacial, temporal y social respectivamente”; así, la identidad del inmigrante sufre un proceso de transformación debido al cambio en el intercambio y complemento con la identidad de los demás.

La persona que migra se encuentra ante una crisis personal, en la cual se ven disminuidos los espacios de contención que le permitieran superarla. Así, residiendo en otro lugar, con costumbres diferentes, muchas veces se ve enfrentado a dos opciones, la de tener que adaptarse coercitivamente a las costumbres del lugar o el de permanecer con las costumbres con las que creció a los fines de evitar el estrés de gran nivel que significaría perder lo que lo identifica como persona, en una empresa en la cual muchas veces lo deja aislado en el camino.

Uno de los ejemplos puntuales en Punta Alta, es el de los matrimonios que migraron a la ciudad desde otra región del país. Los maridos se ausentaban por el término de algunos meses por cuestiones laborales y sus esposas permanecían solas en un lugar desconocido, lejos de su familia de origen. Esto desencadenaba síndromes depresivos, trastornos de ansiedad y/o de angustia, evidenciando el vacío que vulnerabiliza a partir de las diversas pérdidas y el encuentro con la incertidumbre que despierta un nuevo lugar de residencia.

La vulnerabilidad que incide en la traumatización de la persona depende también de la estabilidad de su estructura psíquica, de sus estrategias de resolución de problemas y sus habilidades sociales, incidiendo también las condiciones externas en donde se contextualiza la migración y determinando así el nivel de consecuencias emocionales.

Así como también existen diferencias en el migrar con objetivos de superación (que hacerlo por apremios que empujan a la migración desde el padecimiento en el lugar de origen), no es lo mismo la posibilidad de integración de una persona con esquemas rígidos, que flexibles.

En algunas ciudades convergen diversas culturas de distintos países y de distintas regiones del país. Algunas personas que se establecieron en estas ciudades y cuya procedencia fueron países extranjeros con culturas radicalmente diferentes, se encontraron con choques culturales tan extremos, que fue muy complicada la integración, tanto para el inmigrante como para los residentes. Para el inmigrante, por las carencias en el espectro mencionado y para el residente, por miedo a lo diferente.

A partir del encuentro entre culturas, algunos “inmigrantes mimetizados se esfuerzan en moldear a sus hijos” de acuerdo con la cultura residente, a los fines de no sentir la discriminación a través de ellos. Otros, ante la “imposibilidad de elaborar el duelo por los objetos y partes del self perdidos por la migración, que suelen originar la aparición de sentimientos penosos como la nostalgia y, junto con estos, es frecuente observar en los inmigrantes la excesiva idealización de lo perdido, acompañada, muchas veces, de la denigración del nuevo lugar de residencia.” (Carlisky, Kijak 1989). Sin embargo, esto se ve en una escala muy ínfima; cuando el encuentro integrador fracasó, generalmente se viven sentimientos embargados de insatisfacción y desrealización casi permanentes.

En este contexto, también se dan situaciones de discriminación. Cuando a partir de la amenaza de lo diferente, se sobrevaloran las costumbres propias en detrimento de las del inmigrante o el residente, aumenta la distancia comunicacional y se dificulta aún más la integración.

A pesar de todo ello, la discriminación no es más que la dificultad que presenta una persona para desarrollar sus propios potenciales, ya que ocuparse de otro, no le deja suficiente espacio para su propio crecimiento. (Esto se presenta muchas veces en personas que no han podido desarrollarse debido a ciertos temores en el difícil encuentro que un ser humano puede tener consigo mismo, con sus defectos y virtudes). Lo cual es un gran problema si consideramos que los intercambios -tanto pluriculturales, como el de los distintos intelectuales de diversas disciplinas científicas, razas, credos, ideas- fueron las vías que más enriquecieron a la humanidad a lo largo de todas las eras.

Una de las formas que pueden viabilizar la integración desde las instituciones residentes, es el apoyo a todas aquellas instituciones intermedias, promoviendo espacios culturales que estimulen la expresión cultural. También, abriendo canales a través de los cuales puedan emerger socialmente contenidos y aspectos del duelo de lo perdido por el migrante.

Muchas veces éstas pérdidas no se asumen en forma de duelo a elaborar, sino que se desenvuelven a través de conductas maníacas: negando el malestar, “adaptándose” al nuevo régimen... pero “tener una inserción coherente en la sociedad, no es lo mismo que adaptarse”(Carlisky y Eskenazi, 1998). Integrarse, implica una inserción en la nueva morada desde las capacidades y valores individuales que, desde un intercambio, potencia la posibilidad de enriquecerse y enriquecer las relaciones en el lugar donde iría a desarrollar su crecimiento personal y familiar.

Existen ciudades más dinámicas que otras en lo que respecta a movimientos migratorios; el poder comprender la magnitud y funcionamiento de estos procesos en cada sociedad permite visualizar los mecanismos que éstas deben poner en acción para que esa fluctuación se perfile actitudinalmente integrativa, respetuosa, tolerante y, por ende, promotora de salud mental y crecimiento personal.

Hallarse en un nuevo “hogar”, entonces, es fruto de un crecimiento trabajoso. Lograrlo, permite perfilar el proyecto de futuro que se cimienta en una historia personal teñida de cambios, con un presente en el que se vislumbre la satisfacción (sentir que es suyo su tiempo, su espacio y el grupo de pertenencia). Este es el ejemplo de muchos de nuestros antecesores, que construyeron la base fundamental de nuestra cultura.

Eduardo Jorge Ogian

(DESTACADO)
“Tener una inserción coherente en la sociedad, no es lo mismo que adaptarse”. (Carlisky y Eskenazi, 1998).


¿Refugiado o exiliado?

*Nota extractada de la conferencia del Dr. Assefa Negash (Holanda) en el V Congreso Internacional de trauma psíquico y estrés traumático.

El refugiado se vuelve exiliado a partir de la violencia política caracterizada por no poseer lugar para las diferencias. Así, su vida se torna imprevisible e incierta. Se manifiesta el desarraigo al grupo de pertenencia y a los significados que da su grupo y familia de origen, sufriendo un duelo cultural. A pesar de todo, los problemas en el exilio no terminan, empiezan otros.

Según las estadísticas, de 21 millones de refugiados en el mundo, el 5% de vive en Europa. En Holanda, el 35% de refugiados no encuentra trabajo, lo que incide directamente en la degradación del status social y la autoestima. En este caso, se vislumbran las diferencias abismales entre sus expectativas y la realidad del lugar.

Los refugiados son vistos como una carga económica; cada uno de ellos le demanda a Holanda entre 10 mil y 12 mil dólares. Al principio de las oleadas migratorias en este país, había apertura y simpatía; actualmente, debido al incremento en la cantidad de refugiados, el rechazo y la apatía describen las actitudes de los residentes.

En el ámbito político, se destacan los discursos antirefugiados. Se llegó, incluso, a la expulsión de 2 mil de ellos que residían desde hacía diez años; en su país les deparó la cárcel, el hambre, el reclutamiento de sus niños en el ejército y todo tipo de privaciones psíquicas y físicas.

Los síntomas característicos de los exiliados son desesperanza, inseguridad, miedo, ansiedad de deportación, dando lugar al incremento de intentos de automutilación de su vida. Con relación a los holandeses, se tiene siete veces la tasa de estos actos.

El exiliado por la política Holandesa se ve obligado a vivir en la nostalgia. Esta es una experiencia dulce y, a su vez, amarga porque su contraste con el no-lugar que ocupa en territorio extranjero, rememora los vínculos originarios que se superponen con los avatares de la persecución-

El 50 % de los refugiados son niños. Ellos comparten la inseguridad vivida por sus padres, con quienes son trasladados, persistentemente, de un centro a otro; sin duda, ésta situación afecta su salud mental, al no poder lograr su apego a otros.

Debido a que los niños no pueden disfrutar de lo que disfrutan los holandeses, tienen una imagen negativa sobre sí mismos; éste impacto se incrementa de forma desfavorable en su desarrollo, si consideramos el lugar que ocupan sus padres en la sociedad y la cultura.

Los refugiados no aprenden el idioma porque plantean la posibilidad de tener que irse. Contrariamente, son los niños quienes logran mejor adaptación, aunque los padres pierden poder sobre ellos -muchas veces- a causa del fenómeno de parentización que se produce.

Hay padres que no pueden asumir el rol –debido al estrés pos traumático que padecen y la depresión que los caracteriza-, entonces sus hijos asumen responsabilidades que superan sus capacidades emocionales y esto afecta su salud mental, al no respetarse los hitos evolutivos (algunas veces se perciben niños que no juegan con otros por tener que ocuparse de esas obligaciones)

La existencia del exiliado se halla “getorizada”, por tener que permanecer -a lo largo de años- en instituciones especiales caracterizadas por habitaciones de baño compartido.
Los problemas de los refugiados son entonces, multidimensionales. No hay modalidad específica de tratamiento; la posibilidad radica en abordar la problemática, a partir de una impronta contextual.

LA INFLUENCIA DE LA INMIGRACION ITALIANA EN EL TANGO

Por: Olga H. Gil
tangolga@hotmail.com

Resulta indudable que la gran afluencia de inmigrantes que se produjo en la Argentina, hacia fines del siglo XIX y con posterioridad, como consecuencia de la Guerra Mundial de 1914, influyó de modo determinante en diversos aspectos de la sociedad argentina, provocando cambios insoslayables. Nos referimos a la tecnología, a las profesiones, a los oficios, a la cultura. Aludiremos, dentro de esta última faceta, a la gran influencia italiana y, particularmente, al impacto social, al costumbrismo y al idioma, que de ella derivó. La inmigración italiana, con sus bártulos llenos sólo de sueños y esperanzas, modificó el paisaje humano en ambas orillas del Plata.

En el sainete, esa obra teatral tan en boga a principios del siglo XX en los teatros de la Buenos Aires en expansión, no faltaba el “tano”, gritón, barullero, con su media lengua (evidentemente le costaba adecuarse a la lengua española, especialmente en la pronunciación de la “j” que mantenía como “q”), que dio lugar a una especie de sub lengua que devino en el “cocoliche”, convertido, además, en un personaje de habla, mitad italiana, mitad española, aunque no, del idioma italiano puro, académico, sino de dialectos regionales, napolitano, genovés, siciliano, etc. Resultaba difícil comprender ese lenguaje, pero el argentino nativo, que ya se vislumbraba como “canchero” y “piola”, lo introdujo en los sainetes para dar la nota de color y humor, objetivos ampliamente logrados. No olvidemos que en cada sainete, junto a otros tangos, se estrenaba uno, que sería el tema principal de la obra, el cual, al ser repetido y cantado por el o la estribillista de turno, lo convertía en un éxito, pues el público salía del teatro, con un tarareo o silbido de esa nueva melodía, en sus labios.

En el cúmulo de inmigrantes italianos, llegó, afortunadamente, una gran cantidad de músicos, algunos de formación académica, de conservatorio. Otros, los intuitivos u “orejeros”, que sin saber interpretar la música pautada en el pentagrama, tenían una gran habilidad natural para expresarse en sus respectivos instrumentos.

Los nativos de la península itálica

Amleto Vergiatti, más conocido como Julián Centeya, fue autor de libros y de letras de tango en los que volcó un sentimiento muy profundo y “porteño”. Luis C. Amadori, de Pescara, autor de tangos y cineasta. Mario Battistella, poeta, nacido en Verona, dejaron su aporte al tango.
También los cantantes, demostraron su adaptación y su amor por nuestra música ciudadana, Ignacio Corsini, Siciliano, Alberto Marino (A. Marinaro) nacido en Verona, Alberto Morán (Remo Recagno) proveniente de Streve.

Fueron hijos de italianos, Armando y Enrique Santos Discépolo (su padre, Santo, fue director de bandas y compositor); Vicente Greco, Ernesto Ponzio, el bahiense Augusto P. Berto, Pascual Contursi, Roberto Firpo, Juan Maglio “Pacho”, Francisco Canaro, Francisco Lomuto, los hermanos De Caro, Carlos Di Sarli, Juan D´Arienzo, Astor Piazzolla, Pedro Maffia, Jorge Casal (S.Pappalardo), Ricardo Tanturi, por mencionar sólo algunos...

¿Quedan, acaso, dudas sobre el origen de estos hombres dedicados con pasión al tango?
Enrique M.Francini, Osvaldo Pugliese, Homero Manzi (Manzione Prestera), Federico Scorticatti, Rodolfo Biaggi, Osvaldo Ruggiero, Alfredo de Ángelis, Ángel D´Agostino,... pero la nómina no se agota.

Nuestro medio, Punta Alta, fue también, receptora de esa onda inmigratoria. Aquí recibimos a Vicente Avagnale, “el gordo”, bandoneonista considerado un pionero, pues a mediados de la década del 20, formó un sexteto con músicos de nivel.

Egidio Mazzini, es recordado por quienes tuvieron la ocasión y fortuna de oír sus interpretaciones en el Cine Bar La Marina, acompañando desde su piano, con gran soltura y picardía, a las películas mudas. Su hijo Antonio, llegado de la Península siendo un bebé, formó una de las agrupaciones más cotizadas de esta zona, la Orquesta Antonio Mazzini.

José Antinori “el tano Antinori”, bandoneonista, director y profesor, quien también ocupó una banca en el Concejo Deliberante por el Partido Conservador, por los años 50.

Los poetas

El tema del desarraigo fue quizás el “leitmotiv” de los versos acuñados en tangos. En “La cantina”, Cátulo Castillo expresa:

La cantina llora siempre que te evoca,
cuando toca piano, piano, su acordeón el italiano...

e insiste el poeta en “Tinta Roja,” :

... Y aquel fondín donde lloraba el tano
su rubio amor lejano que mojaba con bon vin”.

“La Violeta”, en la inspiración de Nicolás Olivari, acota:

Con el codo en la mesa mugrienta
y la vista clavada en un sueño,
piensa el tano Domingo Polenta
en el drama de la inmigración...

... Canzoneta del pago lejano...

... La aprendió cuando vino con otros,
encerrado en la panza de un buque...

Enrique Lary, no muy alejado de la temática enunciada, describe en “Canzoneta”:

“¡La Boca!”... callejón, “vuelta de Rocha”,
bodegón!... Genaro y su acordeón.
Canzoneta gris de ausencia,
Cruel malón de penas viejas,
Escondidas en las sombras del figón...

En “Cafetín”, Homero Expósito resalta el dolor de quien hubo de emigrar:

... Por los viejos cafetines, siempre rondan los recuerdos
y un compás de tango de antes va a poner color
al dolor del emigrante...
Por los viejos cafetines siempre rondan los recuerdos
de un país y de un amor.

Las expuestas, son sólo algunas de las innumerables alusiones tangueras al inmigrante italiano.

El Lunfardo

El término “lunfardo”, proviene del italiano, “lombardo”, (ladrón, por extensión, el habla de la gente del arrabal). Gran parte del vocabulario lunfardo empleado en los tangos, se originó en el idioma italiano y sus distintos dialectos; tenemos, así:
Del genovés: acamalar (guardar), bacán (hombre que explota a una mujer), bagayo (bulto), berretín (capricho), cazote (golpe), crepar (morir), embrocar (dar en el blanco), pelandrún (haragán), etc.
Del napolitano: escashato (deteriorado), arranyar (arreglarse), etc.
Del piamontés: linyera (vago, sin ocupación), farabute (irresponsable, vividor), etc.
Del siciliano: laburante (trabajador), fiaca (pereza), urso (persona corpulenta), etc.

Todos los aspectos enunciados conforman, en una recorrida por nuestro tango, que es la expresión popular y demostrativa de nuestra idiosincrasia, una visualización del predominio del italiano en este aspecto de la cultura.

Historia en Numen: Afroportugueses: Los inmigrantes ocultos de Punta Alta

POr: el profesor Ariel Ramírez

Nuestra ciudad, como tantas otras de la Provincia de Buenos Aires, nació y se conformó como ciudad mediante la valiosa presencia de aquellos inmigrantes que “desearon poblar el suelo argentino” a fines des siglo XIX y principios del XX. [1] El modelo económico agroexportador requería básicamente del desarrollo del transporte, la inversión extranjera y la inmigración.
Pero, a diferencia del resto las embrionarias ciudades bonaerenses, Punta Alta tuvo como origen, un diferendo limítrofe con la Republica de Chile y que peligrosamente, se inclinó hacia la guerra en los albores del año 1898. Necesariamente, Puerto Belgrano se erigió en tiempo record y demandando el esfuerzo de muchos brazos. Fue así que arribaron al mismo tiempo criollos, italianos, españoles, franceses, alemanes, croatas, judíos y muchos aventureros de diversas nacionalidades atraídos por el “conchabo” bien pago.¿De cuantas personas hablamos? Las cifras señalan que entre 1898 y 1900 se ocuparon alrededor de 2800 operarios en forma directa sin contar las empresas tercerizadas, que incrementaron sus empleados en el ferrocarril, canteras. etc. Afortunadamente la paz fue acordada en los primeros años del siglo XX y las obras del Puerto Militar terminadas.[2] Muchos de aquellos inmigrantes y otros tantos se fueron afincando en el primitivo poblado que creció a en proximidad del Puerto.
Militares, civiles de la Armada, profesionales, comerciantes, artesanos y chacareros comenzaron a reunirse según su origen. De esa manera surgió el mutualismo local que se interesó por la solidaridad étnica, el respeto por la matriz cultural y la salud de sus “paisanos” o “socios”. Se conformaron la Asociación Española de Socorros Mutuos (1910), la Sociedad Italiana Unión y Progreso (1911) el Orfeón y Centro Gallego (1914), el Centro Alemán Vereim Heimat (1914), el Centro Recreativo Español (1918), la Sociedad Argentina de Protección y Ayuda Mutua(1918), la Sociedad Alemana Germania, las logias masónicas Zola Dreiffus, Estrella del Sud , el Centro Unión Altense o el Centro Republicano Español (1938), también participaron en el movimiento obrero; las primeras organizaciones fueron la Unión Obrera, Obreros Navales, Chauffeurs Unidos y la sección Almirante Solier de la Confraternidad Ferroviaria finalmente hemos observado cierta presencia en partidos políticos como el Conservador, Socialista y Comunista. Como señalamos, a principios del siglo XX, estos inmigrantes demostraron un profundo cosmopolitismo, gremialismo y participación política partidaria.

Estos datos ilustran el incremento poblacional en Bahía Blanca. Recordemos que por aquel entonces este distrito incluía las localidades de Ingeniero White , Punta Alta y zona de influencia
1901
Censo Municipal
5.365 habitantes
1906
Censo Municipal
37.555 habitantes
1914
Censo Nacional
70.269 habitantes
1927
Estimación Provincial
96.014 habitantes








Fuente: Centenario de Bahía Blanca. Homenaje de la Nueva Provincia en el primer centenario de la fundación de Bahía Blanca, (11 de Abril de 1928)

Inmigrantes en Bahía Blanca. Censo 1914

Nacionalidad
Cantidad
Argentinos
35766
Italianos
12257
Españoles
13574
Franceses
697
austro húngaros
493
otomanos
404
ingleses
458
alemanes
388
austríacos
121
suizos
108
belgas
32
norteamericanos
32
búlgaros
36
dinamarqueses
57
griegos
156
holandeses
56
portugueses
58
rumanos
35
rusos
1479
servios
40
suecos
25
otros americanos
970
total
70269

Fuente: 1898-1998 Cien Años de Periodismo, Diario La Nueva Provincia, 1998, pág 70. Confección Propia

Población de Punta Alta

1914
Censo Municipal
9626
1925
Sociedad de Fomento
10.728
1930
Álbum Revista Punta .Alta
12.903
1947
4º Censo Nacional
24.503






Fuente: La Nueva Provincia. Año Edición especial 1998.
El Mutualismo Puntaltense a principios del siglo XX

Año
Sociedad Italiana de Socorros Mutuos
Sociedad Italiana XX de Septiembre, Cooperativa y Socorro Mutuo
Sociedad Alemana Germania
Sociedad Argentina de Protección y Ayuda Mutua
1918/9
150
200
70
140

Fuentes: Álbum de Punta Alta 1816- 9 de Julio de 1919, Año 1919; Álbum Revista: Punta Alta, Ayer y Hoy, Año 1933; Los Italianos y la construcción del Teatro Colón de Punta Alta, Archivo Histórico Municipal, Municipalidad de Coronel Rosales, 2003, pág 38.. Para una mayor aproximación de la cantidad de inmigrantes italianos en nuestra ciudad recomendamos ver la última fuente citada. Los datos obtenidos son muy escasos , no existen estadísticas oficiales de los mismos en nuestra región. Confección Propia

Sociedad Española
Año
Socios
1913
214
1917
204
1922
600
1930
610








Fuentes: Álbum Revista: Punta Alta, Ayer y Hoy, Año 1933; Bórea Domingo, Censo de Sociedades de Socorros Mutuos; La Mutualidad y el Cooperativismo en la Republica Argentina; en base al 3º Censo Nacional, Bs As, Talleres Gráficos, D.L.J. Rosso y Compañía, pag.3 sig. Confección propia. Es necesario aclarar que no figuran datos del Centro Recreativo Español , El Orfeón Gallego y el Centro Republicano Español (1938).

La actuación de sus integrantes trascendió la participación de estas entidades y en forma colectiva o individual se insertaron en el floreciente entramado social.[3] Pero como ya advertimos por aquellos años no solo arribaron inmigrantes europeos sino que se produjo una “silencioso” arribo de afroportugueses, de carácter asistemático e indirecto. Es decir llegaron indirectamente, (no planificado por el Estado) como polizones, por pedido de familiares o como integrantes de la entonces Marina de Guerra. Esta institución tuvo desde fines del siglo pasado una gran dificultad para incorporar personal a su institución, así lo demuestran algunos documentos de la época y que reflejan esa preocupación “El paisano, nacido en medio de una naturaleza amplia e inmensa no vive en los buques; se abate, le parece que estuviera extraña, lejos de la patria; su ida a bordo cuando no se hace penosa, le parece insoportable. Todo lo que en el campo es ágil, dispuesto, decidor y valiente a bordo en la mayor parte de los casos se transforma en un ser casi inútil, aturdido, poco diligente, debido como se comprende a su idiosincrasia o temperamento.”[4] Por ello la Marina siguió incorporando a regañadientes extranjeros inclusive aborígenes y negros.[5]
Es necesario indicar que los primeros casamientos en nuestra región denotan la presencia de extranjeros en esta institución “El primer matrimonio celebrado en Puerto Militar tuvo lugar el día 2 de Abril de 1907, ante el jefe del Registro Civil, cargo que desempeñaba entonces el Jefe del Arsenal, Capitán de Navío Eduardo O Connor. Los contrayentes eran Francisco Birrozzo, italiano de 26 años de edad, de profesión maquinista, domiciliado en la zona del Arsenal y Felipa Carmelino , de 23 años, nacida en Bahía Blanca y domiciliada en Punta Alta. En calidad de testigos actuaron Miguel Derigo y José Palumbo, ambos italianos. (...) El segundo casamiento tuvo lugar el 17 de Agosto de 1907, siendo los contrayentes Ángel Macedonio, griego, cabo foguista de la Armada y Cristina Lupo, italiana.[6]
Planteado este panorama quizás nos preguntemos ¿ Quienes eran los Afroportugueses o Caboverdeanos?

Los Caboverdeanos”

A principio del siglo XX se produjo en la Argentina la única oleada de migrantes del archipiélago de Cabo Verde. Este conjunto de islas se encuentra en frente de las costas de África, descubierto por el navegante portugués Diego Gómez en 1460. Mas tarde fue colonizado y la isla de Santiago y se convirtió en un importante centro de tráfico de esclavos. Durante siglos se constituyó en un próspero enclave comercial y escala obligada para la navegación comercial. Al abolirse la esclavitud en el siglo XIX y con la pérdida estratégica de las islas muchos de sus habitantes emigraron con rumbo a Estados Unidos, América del Sur en especial Brasil o la Argentina. Cabo Verde se independizó de Portugal en 1975.
Según los testimonios orales y documentos escritos de sus descendientes estos inmigrantes por lo general arribaron a Punta Alta en forma indirecta, es decir, primero recalaron en localidades como Avellaneda, Ensenada, Dock Sud o la Plata[7]; apellidos como Silva (existen dos familias con el mismo apellido), Texeira, Fortes, (primos) Lópes Da Silva, Pereira, Faisa, Chantre, Delgado, Melo, Nieves, Da Cruz, Faría, Do Santos o Bazará son la prueba fehaciente de la ola inmigratoria; algunos llegaron juntos y otros por medio de sus parientes o amigos ya establecidos; por lo general muchos de ellos trabajaron como cuadros o personal civil de la Armada, propietarios de quintas, cocineros, panaderos comerciantes o reconocidos deportistas.[8]
Veamos algunos testimonios que narran aquel tiempo, Sandra hija de Malaquías Melo con sumo entusiasmo recuerda que “ mi abuelo Juan Bautista y su hermano Víctor llegaron desde San Antonio de Cabo Verde en 1907 como polizones al puerto de Buenos Aires donde trabajaron en el frigorífico la Negra, tiempo después llegaron a Punta Alta en 1907 donde trabajaron como cocineros, Juan Bautista trabajó 16 años en la Base Naval Puerto Belgrano, también en el hotel de la aviación y en las “Mil Moscas” (Hotel Colón). El abuelo se nacionalizó argentino y tuvo 9 hijos con una italiana de nombre María Retana. Falleció en 1982 a los 91 años de edad”. Raúl Nievas, un ex boxeador recordado por muchos en la ciudad en cambio, nos ofrece otra historia “ No sé el año exacto en que vino mi mamá puede haber sido en 1922, ella vino con una tía que era portuguesa de apellido Miranda, a ella la dejaron con una familia portuguesa, los Pereira... Los que arribaron a Punta Alta fueron para trabajar y en busca de los que les gustaba con locura que era navegar, por eso, entraron en su mayoría en la Marina. Los Pereira y los Chantre tenían quintas, en ellas cultivaban de todo. Recuerdo que la más grande era la de los Pereira. Ellos tuvieron tres hijos “Lolo”, Berta y Yuya (Yuya fue profesora de literatura en el viejo colegio nacional y Berta trabajó en Rentas) También estaban los Texeira que vivían en la esquina de Colón y Alberdi. En Villa Arias vivían Aquilino Lópes y su padre que era retirado de Marina, tenían también quintas y vendían las frutas y verduras en Punta Alta en un carro con un caballo pinto hermoso, recuerdo una anécdota el siempre iba pregonando lo que tenía dentro del carro... ¡ Vendo, melones, sandías y gritaba vendo uvas blancas... y de las otras! (Por no querer decir negras).Pedro Texeira, junto a Julio Da Luz y Jorge Francisco, tres ex jugadores de Rosario Puerto Belgrano hijos de Pedro, recuerdan que su papá “llegó a Avellaneda y después se embarcó en un buque carguero hacia Puerto Belgrano en 1913, aquí se dedicó como patrón de la chata Punta Alta, que abastecía agua a la Flota de Mar. Mi padre era un hombre muy recto, tuvo seis hijos cuatro varones y dos mujeres” Marta Fortes, nieta de Manuel José Fortes y Ana María Sousa es una meticulosa recopiladora de su historia familiar “Mis abuelos junto a Juan Lopes Da Silva vinieron juntos de Cabo Verde en 1911, mis abuelos vivieron hasta 1915 o 1916 en Ensenada, tuvieron seis hijas, las cuales Ana Maura, Rosa Rogelia –mi mamá-, Ermelinda Isaca y Margarita Gregoria nacieron en Baterías, allí vivimos hasta 1944, cuando nos mudamos a Villa Arias, recuerdo que en Baterías vivían italianos, españoles y nosotros los portugueses, todos nos llevábamos muy bien. Mi abuelo era foguista y Juan era maquinista de segunda en la Armada.(...) Casi todos llegaron en forma indirecta desde Ensenada a Punta Alta. Mis tías María e Isabel se casaron con dos portugueses, Pedro Evora, que era cocinero y Juan Da Rocha, sastre. Villa Arias era el punto de reunión...”no sé como explicarte aquí los Caboverdeanos eran muy unidos, incluso nos venían a visitar desde la Plata o Ensenada (...) Se mantenían algunas costumbres como la lengua portuguesa (en las cartas) o comidas típicas como la “Cachupa” que era una especie de locro hecha con maíz blanco, porotos, carne de cerdo y chorizo colorado. A los Forte y Lopes nos gustaba mucho el tango y las rancheras, en esa época ya teníamos vitrolas que se usaban para todas las reuniones. Recuerdo también que en Villa Arias había plantaciones de membrillo, higos, peras de invierno y de verano, todo eso se vendía en Punta Alta. Manuel Lopes y su hijo Quirino Manuel mantuvieron las quintas hasta que, a la muerte de los dos, mi abuelo se hizo cargo de esos terrenos. (...) Cuando viajé a Ensenada a visitar mi tía ella me llevó a conocer a otros caboverdeanos que no recordaba y que habían vivido en Punta Alta”. María Isabel Silva recuerda que: “mi papá se llamaba Anacleto llegó aproximadamente en la década del veinte y se casó con una española llamada Esperanza San Román. Papá era militar de especialidad maquinista, a él lo enviaron de pase a Ensenada y allí nací yo... Lamentablemente ellos murieron muy jóvenes, papá se intoxicó con un picadillo que había dejado de un día anterior y mamá murió de depresión. De esa unión nacieron mis hermanos Ricardo, Alberto y Angélica. Mi padre era muy amigo de los Pereira, Los Fortes, Delgado y Da Cruz, todos estaban vinculados por lazos de amistad o de parentesco. La quinta de los Pereira era el lugar de encuentro de militares y marineros de buques mercantes de nuestro origen”

A modo de conclusión

Es claro que el motivo que llevó a los caboverdeanos a vivir en Punta Alta, fue el progreso económico que inspiraba esta ciudad, muchos ingresaron a la Armada, otros tantos se relacionaron a ella en forma indirecta. Se establecieron lazos muy fuertes entre estos inmigrantes, vínculos que se fueron diluyendo con sus hijos hasta desaparecer con sus nietos. Otros al parecer de Raúl Nievas “ a medida que se iban jubilando acompañaron a sus hijos que se fueron a estudiar a Buenos Aires o la Plata. (...) Aquí nunca se mantuvieron las tradiciones, nosotros no aprendimos ni las tradiciones ni el idioma de nuestros padres”. En segundo termino, aquellos militares que fueron dados de pase, prefirieron quedarse en localidades cercanas a sus compatriotas en Buenos Aires o la Plata donde se casaron con descendientes de esta colectividad.
Nunca constituyeron una asociación que los nucleara, ni participaron como tales en instituciones, prefirieron adoptar la nueva ciudadanía y considerarse argentinos, evidentemente esa cohesión presente en italianos o españoles no fue adoptada por ellos.[9] Sus descendientes prefieren reconocerse a sí mismos como portugueses y no como afroportugueses.[10] Los mismos continúan presentes en nuestra sociedad pero no hemos registrado que se hayan insertado activamente en actividades comunitarias. ¿Esto el resultado de su idiosincrasia? ¿De una singular apatía? Posiblemente ellos mismos( a entender del sociólogo Mario Marguilis) niegan una posible discriminación al no asumir la plena conciencia de ser objeto de discriminación, y por ello mismo no existen procesos de reivindicación y de lucha. Tampoco de asunción de identidad como grupo que busca reivindicaciones igualitarias.
















Anexo Documental
Afroportugueses residentes o temporales en Punta Alta. 1907-1950


Los Caboverdeanos se establecieron en parajes periféricos como Baterías, Villa Arias o en la “zona de quintas de Punta Alta”. Este pequeño grupo de inmigrantes llegaron a la ciudad entre 1907 y 1925, enrolados en la Marina, por sugerencia de amigos o parientes. Sobre la procedencia de los mismos, el testimonio de la mayoría los descendientes ha sido vago confuso o reticente en otros, estos indicadores constituyen un vacío a determinar, en lo posible por otros medios fácticos.
Apellido
Ocupación
Chantre Juan
Quintero
Delgado
Quintero
Da Graca Manuel
Militar/Futbolista
Do Santos
Ama de Casa
Do Santos Antonio
suboficial de la Armada
Faría
suboficial dela Armada
Faisa
suboficial de la Armada
Fortes (padre de Osorio)
suboficial de la Armada
Fortes Manuel
suboficial de la Armada /Quintero
Lópes Da Silva
suboficial de la Armada /Quintero
Melo Juan Bautista
Cocinero
Melo Víctor
Cocinero
Miranda
Costurera
Nieves
Ama de Casa
Pereira
suboficial dela Armada/ Quintero
Silva Anacleto
suboficial de la Armada
Sousa Ana María
Ama de casa
Texeira Pedro
Marinero civil
Barrios José
suboficial de la Armada
Almeida Juan Antonio
suboficial de la Armada
Bazará
suboficial de la Armada
Da Cruz José Manuel
suboficial de la Armada
Benrós Bandeira Juan
suboficial de la Armada
Da Graca Pedro Damián
suboficial de la Armada
Monteiro Antonio
suboficial de la Armada
Bernardo Lólez
suboficial de la Armada
Medina Adrián
suboficial de la Armada
Lima Isabel
Ama de casa
Wahnan Adalberto
suboficial de la Armada
Wahanón Silva
suboficial de la Armada
Ferreyra María Magdalena
Ama de casa
Ramos Guillermo
oficial de la Armada

Fuentes: Estadística propia año 2004 y recopilación de biografías realizada por Marías Ramos Rocha para el Centro Caboverdeano de Ensenada, año 2001.

Algunas conclusiones preliminares

La tabla demuestra que según sus ocupaciones laborales pertenecían a la clase media baja. Por ejemplo, los 23 militares registrados pertenecieron al rango de subalterno en la “Marina de Guerra” de principios del siglo XX, en especialidades como maquinistas, foguistas o sastre. Solamente observamos un solo caso con el grado de oficial. La presencia femenina en el grupo mencionado , es escasa y no registra mayores datos. La constitución familiar de los caboverdeanos fue intergrupal, es decir que muchos de estos afroportugueses constituyeron uniones con inmigrantes de otro origen y con argentinos , posiblemente de esta forma se fue diluyendo su endeble identidad.

Impresiones



Caboverdeano: Juan Fortes
Fuente: Propia del autor 8/12/05
[1] Sarmiento y Alberdi vinculaban la inmigración europea con el “progreso” y a la autóctona como un “impedimento” Así se fue conformando el imaginario local. “... Alberdi sostenía que cada europeo que viene a nuestras playas nos trae más civilización en sus hábitos que luego comunica a nuestros habitantes, que muchos libros de filosofía... ¿Queremos plantar y alimentar en América la libertad inglesa, la cultura francesa, la laboriosidad del hombre de Europa y de Estados Unidos? Traigamos pedazos vivos de ellos en las costumbres de sus habitantes y radiquémoslos aquí”. Cfr Adrián, Jmelnizky, “Del Proyecto Inmigratorio Argentino al modelo de Absorción”, en: Susana Villavicencio (compiladora)Los contornos de la ciudadanía, Buenos Aires, Eudeba, 2003, pág 33.
[2] Las colectividades extranjeras se manifestaron solidarias, entre si con la ciudad en momentos difíciles.(...) En 1898, ante la inminencia de una guerra con Chile, las distintas agrupaciones europeas ofrecieron fondos para comprar un buque a la Argentina. Cfr Jorgelina Caviglia de Villar , “Inmigración ultramarina en Bahía Blanca (1880-1914)”, Buenos Aires, Clacso, pá g 56
[3] La Cohesión entre italianos y el resto de la sociedad se efectuó a través de varias vías: matrimonios con nativos, incorporación a sociedades de bien publico (cooperativas, sociedades de fomento, clubes , etc.) o mediante la acción sindical. En la región, fue muy importante la participación de los italianos en las cooperativas de consumos, siendo muy importante de los fundadores de este tipo en Ingeniero White (1912) y Punta Alta (1913), ambas iniciaron el movimiento cooperativo en la zona lindante a la Bahía Blanca. Cfr Clelia Lopez de Pagani; Nora Avale de Iurman y Nora Giglio: Contribuciones al estudio del impacto inmigratorio en el sudoeste de la Provincia de Buenos Aires . La inmigración Italiana 1880-1914, Bahía Blanca, Universidad de Buenos Aires, , pág 20 en: Los Italianos y la construcción del Teatro Colon de Punta Alta, Archivo Histórico Municipal, Municipalidad de Coronel Rosales, 2003, pág 31.
[4] Boletín del Centro Naval , Centro Naval, Buenos Aires, Tomo III, 1885. pág 140.
[5] La decisión del gobierno nacional de incorporar parte de los indígenas sometidos a la Armada en calidad de marineros obedeció a dos razones principales. La primera ellas tiene que ver con la creciente dificultad que tenía el Departamento de Marina, al igual que de lo que sucedía en el ejercito, para cubrir las distintas vacantes producidas en la Escuadra Nacional. (...) La segunda razón de peso que incidió en la determinación de incorporar indígenas en la Marina de Guerra se vincula con la necesidad imperiosa de reemplazar en la Escuadra Nacional, los tripulantes de origen extranjero (que los había en gran cantidad) por nativos del país. Cfr Enrique Masés, “Estado y cuestión Indígena: El destino final de los indios sometidos en el sur del territorio (1879-1910), Buenos Aires, Prometeo/Entrepasados, 2002, pág 130 y sig.
[6] Cfr, “Revista del Mar” Homenaje a la Base Naval Puerto Belgrano en su centenario, Numero 144, año 1996, pág 42
[7] Inclusive, se habla de la existencia de población de ese origen de ese origen en Río Gallegos, capital de la Provincia continental más austral de la Argentina, cuyos antepasados habrían participado en la fundación de la ciudad. Si embargo, en esos casos, solo se trata de localizaciones históricas familiares o individuales, ya que la inmensa mayoría de los caboverdeanos que llegaron al país en sucesivas oleadas desde los albores del siglo hasta 1952, se asentaron en Ensenada y Dock Sud. Cfr Luciana Sparta Contarino “La comunidad Caboverdeana en la Provincia de Buenos Aires: Una historia ligada a la navegación. Revista de Historia Bonaerense, Morón, 1998 p49
[8] Es a partir de 1920 cuando comienza un periodo de inmigración más considerable. Otros momentos de mayor afluencia fueron entre 1927 y 1933 y él ultimo después de 1946, decreciendo en intensidad alrededor de los años sesenta, donde se registran muy pocas entradas. Este ano coincide con el cambio de rumbo del flujo emigratorio de Cabo Verde hacia Portugal y otros paises europeos. Maffia Marta, Alcances y limites del proceso de integración de los caboverdeanos en Argentina. Pag 1
[9] Su vínculo fue diferente en otras localidades , crearon en 1927 la Sociedad Caboverdeana de Ayuda Mutua en Ensenada, la Sociedad Unión Caboverdeana de Socorros mutuos en Dock Sud en el año 1932 y el Círculo de Descendientes Caboverdeanos en Mar del Plata.
[10] La presencia caboverdeana que durante mucho tiempo paso casi desapercibida por la sociedad de acogida, por muy diversas y complejas razones, me hizo pensar en ellos como una minoría invisible, invisibilidad resultado de estrategias (no enseñarle la lengua a sus hijos, casamientos mixtos, variar ocupaciones, costumbres etc.) que le permitieron su inserción y reproducción social en la sociedad, con el menor grado de conflicto posible. Desde hace unos años comenzamos a observar un lento pero constante proceso de visibilidad del grupo. Maffia, Marta, Ibid pag 3.

Cine en Numen: "Vidas cruzadas"

Por: Héctor Correa

Es tal la notabilidad o la incidencia del acontecimiento industrial (cinematográfico) más importante de la cultura de nuestro universo en el hombre contemporáneo y es tan complejo explicarlo, que tratar de entender o hacerlo comprensible sería como intentar clarificar las razones de los viajes de Colón al Nuevo Mundo o la construcción de la muralla China para el conocimiento de aquellos tiempos.

De todas maneras, bien vale la pena reconocer que la entrega de los Oscar (nombre de la estatuilla que se entrega con cada uno de los premios atribuidos anualmente por la Academy of Motion Picture Arts and Sciences de los Estados Unidos) o, mejor dicho, el film y el realizador premiados, son la expresión máxima de ese hecho que llamamos en la primera línea “industrial”, por lo menos desde el punto de vista del cine de Hollywood. Por supuesto, hay, hubo otros premios de tanta o parecida relevancia, pero hoy nos limitaremos a hablar un poco del film premiado de Paul Haggis, director y coguionista.

“Crash” (Colisión) en su versión original o “Vidas Cruzadas” -para el mundo hispano hablante- se constituyó en el impacto cinematográfico-cultural más importante de este año, por lo menos hasta la próxima entrega.

No vamos a mencionar si fue una sorpresa o si gozó de legitimidad o no el hecho de haber recibido la estatuilla.Vamos a referirnos al hecho estético y cultural -sino político-social- del film. Este aspecto lo caracteriza, haciéndolo sobresalir de las otras producciones que seguramente caerán muy pronto en el olvido (como lo han hecho tantas otras, en ese mundo efímero y colosal, paradójicamente, tan bien mostrado en aquel excelente film de Robert Altman: “The players”, las reglas del juego).

“Crash” toca la sociedad, no sólo de la ciudad de Los Ángeles, sino la sociedad toda del país más poderoso de la tierra. “Crash” la golpea, física y emocionalmente, la descubre, la muestra en su versión más siniestra y tosca, y la transparenta hasta el hueso en una forma cruel y descarada. No nos interesan las “Vidas cruzadas”, título light, aguado y despojado, a que se hace referencia en la tapa del video. Título que, por otra parte, copia aquel otro “Short Cuts” (de Raymond Carver), relatos que dieron origen a otro muy bien realizado film de Robert Altman que denominó de la misma manera.

En última instancia “Vidas Cruzadas” no es ni más ni menos que una técnica narrativa, llamada también coral, desarrollada para contar historias entrecruzadas con personajes que en algún momento se conectan o coinciden hacia el final. De todas formas, no creo que ese haya sido el objeto de esta película.

“Crash” es una obra interesante porque además de un manejo estructural impecable, nos hace sentir lo hondo y vital de la miseria humana a través de imágenes, de luz y sonido, de caracterizaciones contradictorias y de historias de personajes, hombres y mujeres, inmersos en la más grande y portentosa civilización de nuestros días.

Sobre la calidad formal, el impecable guión en el que se sustenta, la naturaleza de los personajes que juegan en las diversas historias y la sutil maestría artesanal de la realización, hablaremos más adelante. En esta primera parte bucearemos un poco más en los motivos que llevaron a Paul Haggis a componer ésta, su primera obra como director. Su antecedente inmediato, quizá desde el punto de vista conceptual, puede ser que esté en Eastwood (PONER NOMBRE COMPLETO).

El guión de “Río Místico” fue -casi en su totalidad- elaborado por Haggis (Oscar al mejor guión que consiguió hace un año) y qué resultó una de las mejores realizaciones de Eastwood, quizá muy propicia para el análisis de los fundamentos socio-religiosos de su cine. La tradición judeo-cristiana, la moral de neto perfil protestante y místico, nutren esta concepción de un cine no dirigido precisamente al norteamericano medio (muchas veces muy impregnado de ignorancia sustancial), sino al hombre practicante y protagonista del destino manifiesto.

Sobre los aportes formales, narrativos y cinematográficos, ya citamos a Robert Altman, maestro de maestros a la hora de contar historias donde la complejidad de su trama requiere calidad expositiva y coherencia temática. Hablar de Altman como de Eastwood ya es mucho para esta nota... pero vale la pena, en función de un film como “Crash” que ganó el Oscar criticando o poniendo al descubierto las miserias de la propia sociedad de la cual surge y le da sustento. Además, toma elementos del Star System y los denigra, poniéndolos al ras del suelo -como el triste y aborrecible papel que le hace jugar a Sandra Bullock, una clara exponente de ese mismo sistema decadente-.

En una conferencia de prensa, luego de la presentación de su película, Haggis dijo que si lograba conmover al espectador, tocarlo y hacerle ver cosas que usualmente dejaba pasar desapercibidas, con eso se contentaba. Creo que quizá lo haya logrado... no estoy seguro, es difícil.

El espectador occidental está muy impregnado de TV basura y cine sumamente comercial. Pero por algo esta película ganó un Oscar. Desentrañar este fenómeno ya es una tarea ardua y complicada. En eso estamos.

Exceptuando el cine ruso de su primer período y algún país europeo, el cine industrial-artesanal signó la historia de Hollywood, se esparció por el mundo e influyó en algunos países (en unos más y en otros menos, pero influyó). El resto fue determinado, desde el punto de vista formal y hasta en sus contenidos, por la llamada meca del cine. Hasta tal punto fue determinante su influencia, que incluso hasta hoy nuestro cine se hace como se hace en Hollywood. Se lo copia en todo sentido y es comprensible, ya que no es fácil sustraerse a semejante avalancha y condicionamiento político-cultural.

En este último Festival de Cine de Mar del Plata, el director polaco Krysztof Zanussi dijo algo muy interesante: “Hollywood nunca me tentó. No se corresponde con mi temperamento, con mi identidad artística. Prefiero seguir haciendo cine de autor”. Y en la entrega de los Oscar, John Houston –galardonado por su trayectoria- terminó diciendo: “en Hollywood se hacen zapatos, yo sigo haciendo guantes”. Dos extraordinarios directores y una concepción del cine que nunca debemos perder de vista.

El cine no nace como un hecho estético en sí, pero que se constituye como un acto de creación, de expresión artística y de honda integridad humana. No nos cabe la menor duda. La historia de este fenómeno lo ha demostrado. Y no podemos dejar de reconocer que si bien ha producido obras de una profunda elaboración estética, también es cierto que hubo otras de una extraordinaria concepción industrial; ambas transitaron el siglo XX y dejaron huellas imperecederas del desarrollo del hombre.

¿Es “Crash” cine de autor? Casi se podría decir que no existió ni existe el film de autor –entendido éste como la singularidad estético-conceptual del realizador volcada a la obra- y los historiadores del hecho cinematográfico no lo van a desmentir. Factores comerciales y el mismo desarrollo de la historia socio-económica de ese país determinaron la naturaleza del cine que produjeron desde su origen.

Así y todo, esta obra ganadora del Oscar lleva en sí una clara expresión individual, una clara concepción, que si no se aparta de los cánones formales hollywoodenses, al menos trata de golpear nuestra rutinaria puerta de espectadores conformistas para decirnos que, de una u otra manera, algo todavía podemos decir.

El Boulevard de sueños

Por: Mónica Nanni
nannitur@speedy.com.ar

“Bolsas de lona, valijas de cartón encerado, pasaje de tercera clase, un mes de mar y cielo, de cielo y mar... Puerto de Buenos Aires y después, la aventura de hacer la América”

La transformación de la que podríamos llamar Argentina criolla en la Argentina moderna, se realiza bruscamente por el ingreso masivo de inmigrantes que cambian la fisonomía demográfica, social y económica del país.

No se puede hablar de una sola corriente inmigratoria. Las inmigraciones son muchas; millares de rostros diferentes que venían tras el sueño de reconstruir la vida sobre mejores bases. Cada grupo trajo su idioma, tradiciones, costumbres, gastronomía, música y danzas.

Comienzan a llegar en 1880. Si bien es cierto que desde 1852 Argentina tiene la política inmigratoria de “puertas abiertas”, las corrientes se interrumpen durante la guerra del 14 y se reinician desde el 18 hasta 30.

Los censos nacionales dan cuenta de la proporción de extranjeros en la población del país: 12% en 1869, 25% en1895, 30% en 1914. Son sobre todo europeos: en primer lugar, italianos; en segundo término, españoles; y en menor cuantía, polacos, rusos, franceses, irlandeses, alemanes, daneses, holandeses y árabes, de distintos lugares de procedencia.

Esta variedad de orígenes y tradiciones confluyen para conformar la sociedad en la que vivimos. En pequeña escala, nuestra zona representa el mapa inmigratorio del resto del país.


Punta Alta y la Base Naval Puerto Belgrano

Fueron creadas por la Ley 3450 del 30 de noviembre de 1896, donde se disponía la construcción de un puerto militar. El día 02 de julio de 1898 se clava el primer pilote. Miles de trabajadores italianos, traídos por el Ingeniero Luiggi dan vida a ambas poblaciones.

Llegarán más tarde las familias de Italia, los españoles y otras corrientes como franceses, holandeses y alemanes, favorecidos por la llegada del ferrocarril a Punta Alta (septiembre 1898). Por último, los migrantes de todas las provincias Argentinas, conformándose así una de las ciudades más cosmopolitas de la región.



Bahía Blanca e Ingeniero White

La colectividad griega de Bahía Blanca e Ingeniero White se nuclea, en septiembre de 1927, para dar forma a la Sociedad de Socorros Mutuos "Omonia", que significa "concordia". Nace para ayudar a aquellos griegos que llegaban al país, prestándoles una ayuda social que no les daba el Estado. Esta colectividad llega a tener servicios de medicina y una escuela griega, además de ser el centro donde se aglutinaban los connacionales para practicar sus danzas y realizar fiestas típicas.

El Centro Social Sirio Libanés cumple 98 años; la sede de la institución se halla en Villa Mitre. La institución nace el 2 de agosto de 1908 por voluntad de un grupo de inmigrantes de origen sirio, en su mayoría procedente de la aldea llamada Barchín. La finalidad inicial fue recolectar dinero que enviaban a sus seres queridos, además de unirse en el recuerdo de la familia y la patria lejana y conservar sus tradiciones.

También podemos referirnos a quienes concurren a la Feria de las Colectividades Extranjeras: saborean desde empanadas criollas o chilenas, salchichas, chucrut, confituras griegas, tortas y tartas de todo tipo -y riquísimas-, a vino, cervezas o licores. Además de las comidas típicas hay música, videos, ropas, artesanías y folletos. Y hasta queda margen para los homenajes, como los tributados en el 2005 a catorce extranjeros con cincuenta o más años de residencia en el país.

(CUADRO DE REFERENCIA)

Países y colectividades que participaron, en Bahía Blanca, de la Feria de las Colectividades Extranjeras 2005.

* Alemania
-Asociación Bahiense Alemanes del Volga.
-Asociación Regional Descendientes Alemanes del Volga.
-Sociedad Escolar Alemana.

* Bolivia
-Asociación Boliviana de Bahía Blanca.

* Chile
-Agrupación Folklórica Uniendo Fronteras.
-Asociación Chilena de Cultura de Bahía Blanca.
-Centro de Residentes Chilenos Los Andes.

* Croacia
-Centro Croata de Bahía Blanca.


* España
-Casa de España.
-Centro Andaluz de Bahía Blanca.
-Casa Balear de Bahía Blanca.
-Centro Gallego.
-País Vasco.

* Francia
-Centro de Amistad Franco Argentino.

* Grecia
-Centro Cultural Helénico de Bahía Blanca.

* Irlanda
-Asociación Argentino-Irlandesa de Bahía Blanca.

* Israel
-Asociación Israelita de Bahía Blanca.

* Italia
-Sociedad Italiana de Socorros Mutuos.

* Líbano
-Centro Social Sirio-Libanés.

* Perú
-Asociación de Residentes Peruanos de Bahía Blanca.
-Centro Cultural Peruano-Argentino.

* Siria
-Centro Social Sirio-Libanés.
-Sociedad Cultural Sirio-Argentina.

Si nos trasladamos a Ingeniero White (Bahía Blanca), el Museo del Puerto es un teatro vivo de la memoria, un archivo de historias contadas por objetos, a los que se agregan publicaciones, material de audio y video, fotografías y cien actividades más.

Surgido en 1987 en una casa de madera y chapa sobre pilotes, tiene de primeras salas una cocina, un aula y una peluquería que dejan de ser escenografía, para tomar vida con vecinas cocinando, visitas escolares y un peluquero que narra el oficio. Todos los domingos, en la cocina del museo se sirve el té con tortas y pastelería de las distintas colectividades de Ing. White y de Bahía Blanca.

Por otra parte, Ingeniero Withe también es el escenario elegido para celebrar la tradicional Fiesta Nacional del Camarón y el Langostino que se lleva a cabo en el mes de abril, durante la Semana Santa.

En la ocasión, se realizan diversas actividades y los concursos más ocurrentes como los de pelado de camarones, fileteado y cosido de redes. Hay venta de paella, platos de frutos de mar y una cazuela gigante. Además, se pueden disfrutar paseos por la ría, espectáculos artísticos, bailes populares y la elección de la reina de la festividad.

Pigüé

En el año 1880 Clemente Cabanettes llega a Buenos Aires, procedente de Francia, y enseguida piensa en formar una Colonia Aveyronesa en la Argentina.

Tiempo después conoce a Casey, quien financiaría esta empresa, y ambos solicitaron al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires una porción de campo de Curamalal. Con tal fin eligen la parte de Pigüé y solicitan una estación al Ferrocarril Sud.

Clemente Cabanettes viaja a Francia (Aveyron) para traer los colonos. A cada uno de ellos les ofrece doscientas hectáreas de terreno que deben cultivar seis años seguidos y luego entregar la mitad de todo lo cosechado, libre de gastos.

Es así como Cabanettes llega a Pigüé el 4 de Diciembre de 1884 con un número de cuarenta familias, a quienes radica en los alrededores de Pigüé y a lo largo de las sierras.

La colonia de Pigué es entonces el resultado de su noble audacia, al emprender una colonización en vasta escala, sin capital alguno; pero hay que reconocerle el mérito de sus buenas intenciones, de su tenacidad y perseverancia ante las dificultades y su buena voluntad de favorecer a sus compatriotas -a quienes quería hacer prosperar a riesgo de su propio beneficio-.

También hay que recordar al señor Eduardo Casey, hombre progresista y generoso, de fe ciega en el porvenir del país, quien ayuda a la fundación de la Colonia, al proporcionar un terreno valioso y colaborar con su capital -una y varias veces- hasta que el destino reduce su fortuna hasta anularla.

Tanto él como Cabanettes mueren pobres; el resultado de sus actividades es la herencia que dejan para beneficio de los demás.

En Pigüé, se realiza también La Omelette Gigante. La Cofradía Mundial de los Caballeros de la Omelette Gigante nace en Bessières (Francia); en 1973 se crea una "Amicale" (Sociedad) con el objeto de "Preparar y hacer degustar en la alegría, gratuitamente, la Omelette Gigante”.

Pero recién en septiembre de 1999 los "Chevaliers de Bessières" llegan a Pigüé, la colonia francesa más importante en Argentina, a raíz de los lazos mantenidos entre esta ciudad y las francesas de Rodez (capital de la Región de los Pirineos Medios o Midi-Pyrennes) y Saint-Come.

Después de una reunión con un entusiasta grupo de personas al que brindan detalles, instrucciones y secretos para la realización de este singular evento, se crea la Cofradía Mundial de los Caballeros de la Omelette Gigante de Pigüé.

La Cofradía Mundial decide que ésta será la única en Latinoamérica y tendrá su día en el primer domingo de diciembre, en el marco de los festejos del aniversario fundacional de la localidad, que es el 4 de diciembre.

Receta

Los cinco Grandes Maestros reciben la asistencia de Caballeros, Cófrades y Ayudantes (éstos últimos menores de edad), quienes bajo sus instrucciones y supervisión, se encargan de los distintos procedimientos que hacen a la preparación de la omelette y la organización general para atender a los comensales. Esas 63 personas son las responsables, posteriormente, de servir a los presentes la correspondiente porción de omelette con pan.

1) A la señal, los equipos comienzan a romper los 15.000 huevos en bateas que van pasando a las ollas, al tiempo que otros cortan los panes.
2) Primer calentamiento de la sartén llevándola hasta el fuego.
3) Se reúnen las ollas.
4)Segunda calentada de la sartén regresándola sobre el fuego y se vierte el aceite.
5) Se salpimentan y se baten los huevos.
6) Último calentamiento de la sartén.
7) Se vierte el jamón picado para que dore.
8) Volcado de las ollas con los huevos en la sartén.
9) Se remueve permanentemente con rastrillos y pala-remos.
10) Se le incorpora el perejil.
11) Los Cófrades proceden a armar las mesas para servir, distribuyen los platos a la entrada del sector, sirven a los comensales que van pasando al lado de la sartén y entregan el pan y el tenedor a la salida.

(DESTACADO)

ü 15.000 huevos se utilizan en Pigüé para cocinar la tradicional “omelette gigante”
ü hay 5 grandes maestros cocineros y 56 asistentes (entre Caballeros, Cófrades y Ayudantes) que se encargan del proceso de elaboración
ü 63 personas -en total- sirven cada porción de omelette con pan para los comensales


Tres Arroyos

Entre 1889 y 1892, unos 4.000 holandeses llegaron a la Argentina, tentados por las promesas de tierras a precios muy bajos y por los pasajes que subsidiaba el gobierno argentino para atraer inmigrantes.

Alrededor de 50 familias que zarpan del puerto de Amsterdam, en mayo de 1889, y llegan a Buenos Aires a bordo del vapor Leerdam, son alojados -en un principio- en el Hotel de Inmigrantes y luego, trasladados en tren hasta la ciudad de Tres Arroyos.

Desde allí parten en carretas hasta los campos de “La Hibernia”. Poco después, el mismo vapor deposita una nueva oleada de colonos, quienes se instalan en Cascallares, en la llamada Colonia del Castillo.

La holandesa resulta una inmigración pujante y laboriosa, que remonta enormes dificultades y prospera merced a una educación sustentada en la fe calvinista, en el espíritu de trabajo y en el cooperativismo. Por ello, siguen fieles a la Iglesia Reformada y, a pesar de la austeridad, abren por sus propios medios una escuela para educar a sus hijos. La propulsora es la Sra. Adelaida Pluis de Zijlstra (1906); mientras que en 1939 viene desde holanda el maestro Cornelio Luis Federico Slebos.

Todos los años, en el mes de octubre, se realiza la Fiesta de las Colectividades. Hay una carpa donde se instalan los distintos stands correspondientes a cada colectividad; allí se presentan sus creaciones. Hay además, un patio de comidas típicas

Las colectividades representadas con sus banderas e himnos nacionales son: España, Italia, Holanda, Dinamarca, Israel, República de Líbano, Alemania, Polonia y Japón.

Coronel Suárez

La corriente de Alemanes del Volga se dirige primeramente (en Sudamérica), hacia Brasil. Como este país no reunía las condiciones para el cultivo del trigo, una delegación viene a Argentina buscando tierras aptas. A su vez, el gobierno argentino -enterado de esta migración de avezados agricultores- hace todo lo posible para que se afinquen en nuestro país.

Los primeros colonos alemanes del Volga viajan a Buenos Aires a fines de diciembre de 1877. Pero es a partir de enero de 1878 cuando vienen los priomeros contingentes que se establecen en el centro y sur de la provincia de Buenos Aires y en Entre Ríos.

Varias colonias fueron "centros de irradiación"; es decir, grupos de colonos juntaban y decidían la compra de un campo o estancia, donde fundar nuevas colonias. Casos concretos son la Colonia Hinojos (Olavarría) de la cual salen los grupos que luego fundan las Colonias Primera, Segunda y Tercera, de Coronel Suárez.

-Colonia Primera (1887): entre los colonos la llamaban Hildman. En la actualidad se llama Pueblo Santa Trinidad.
-Colonia Segunda (1887): la llamaban Dehler. En la actualidad se llama Pueblo San José.
-Colonia Tercera (1887): entre los colonos la llamaban Kamenka. En la actualidad se llama Pueblo Santa María.

En Coronel Suárez se realiza la celebración de Kerb, un homenaje al Santo Patrono de cada Colonia, que incluye oficios religiosos y fiestas populares. Son jornadas especiales en las que la comunidad abre sus puertas de par en par y reciben la llegada de visitas. Se genera un clima de reencuentro, fraternidad y comparten una mesa servida abundantemente, con productos típicos.

Actualmente, se realiza el oficio religioso, seguido de un desfile de instituciones de las colonias, y luego se van desarrollando juegos, bailes y diversos espectáculos deportivos y sociales de los que participa toda la comunidad.

(DESTACADO)

ü Mayo
“Kerb” (Fiesta Patronal. Desfile, cena, espectáculos, exposición de artesanías y productos tradicionales.)
Pueblo: San José

ü Julio
“Fiesta de la Carneada” (Fiesta típica. Cena alemana con música y baile tradicional)
Pueblo: San José

ü Septiembre
- Coronel Suárez- “Fiesta de las colectividades”. (Exposición y degustación de platos típicos de las diferentes Naciones).
Pueblo: Santa María
- “Fiesta de la Primavera” (Balneario Municipal “Samuel Davies”)
- “Kerb” (Desfile. Cena. Espectáculos. Exposición de Artesanías y productos Tradicionales)
Pueblo: Santa María

ü Octubre
“Kerb” (Desfile. Cena. Espectáculos. Exposición de artesanías y productos tradicionales)
Pueblo: Santa Trinidad

ü NOVIEMBRE
“Oktober Fest”: Fiesta de la Cerveza (Todas las Tradiciones de los pueblos alemanes. Comida. Bebida. Bailes. Trajes típicos)
Pueblo: San José

Rivera

En abril de 1904, en Novabuk, un pueblito de Rusia, un grupo de padres de familias judías resuelve emigrar a la Argentina, comprar tierras y dedicarse con recursos propios a las tareas agropecuarias. Se eligen como delegados para efectuar un viaje de información a la Argentina a Moses Cherny y Pedro Levenstein.

En marzo del año siguiente (1905) un grupo de seis familias (Hilel, Salomón, Manuel Simkin, Traiber, Vischnivetzky y Vodovosof) se traslada a la Argentina y trabaja en las colonias de Coronel Suárez para familiarizarse con las tareas agrarias.

Después del seder de Pesaj el grupo se traslada a Carhué con sus familiares, carros y animales. Este trayecto les demanda seis días de viaje. Allí se encuentran con el primer grupo llegado de Rusia, conducido por Levenstein.

En mayo de 1905, otro grupo de doce familias -conducido por Cherny- llega de Rusia y se alberga igualmente en este galpón. Los verdaderos fundadores de la colonia son unas doscientas personas.

Costumbres
Los inmigrantes en su mayoría vienen de Rusia, Ucrania, Rumania, Lituania y Polonia. Por lo tanto, si bien los primeros pobladores no se conocen de su lugar de origen, muy pronto comprenden que tienen mucho en común: provienen de zonas muy parecidas. Así, por ejemplo, las costumbres en cuanto a comidas son muy similares, sólo su denominación varía a veces; en otros casos, su forma de preparación.

En la colonia todas las familias cocinan el borcht, el jolodne o jolodetz y el pescado, tan difícil de conseguir en esa zona. En ese entonces, los vecinos viajan en sulky o carrito a la estación más próxima, porque un día a la semana pasa el tren que viene desde Bahía Blanca -transportando el tan preciado pescado con el que las madres y abuelas preparan el manjar por excelencia: el “guefilte fish”-. Y qué decir de los ricos knishes (arrollados de masa muy fina rellena con papa y cebolla frita).




Bibliografía

ü Páginas web de los municipios citados en el artículo.
ü www.lavozdelpueblo.com.ar - www.riveraycolonias.com.ar -
ü www.eldistrital.com.ar - http://www.grecianuncamuere.com.ar



ü Magdalena Ruiz Guiñazú. “Los mil rostros de la inmigración”. Todo es Historia. Revista 115. Diciembre 1976.

ü Hilda Sábato. “La inmigración”. Todo es Historia. Revista 242. Julio 1987

ü “70 años de Vida Argentina. 1918-1988”. Editorial Atlántida. Septiembre 1988.

ü Museo del Puerto de Ingeniero White. Folletos informativos

ü Diario La Nueva Provincia – notas varias

ü Revista La Nueva – notas varias

ü Revista La Nación – notas varias

ü Diario La Capital – Rosario – Suplemento Turismo

ü Album del Cincuentenario 1946 – 1996 – Colegio Holandés – Tres Arroyos

ü 50 años. 1938-1988 - Cooperativa Rural Ltda. Alfa. Tres Arroyos